Tratamiento de adicciones
«Sé que me hace daño y no consigo parar»
Las adicciones casi nunca son un problema de fuerza de voluntad. Son la forma que ha encontrado alguien de aliviar un malestar que no sabe gestionar de otra manera. Entender eso es el primer paso.
¿Cuáles son las señales de una adicción?
Lo dejas y vuelves
Has parado varias veces, con intención real, y siempre acabas volviendo.
Alivio y después culpa
Durante un rato calma algo. Después llega el arrepentimiento, y con él más ganas.
Ocupa cada vez más espacio
Piensas en ello, organizas el día alrededor, dejas cosas por ello.
Lo escondes
Minimizas la cantidad, la frecuencia o el dinero cuando alguien pregunta.
Se resiente lo demás
Trabajo, pareja, familia, salud, dinero. Algo de eso ya está pagando el precio.
Sabes que deberías parar
No necesitas que nadie te lo diga. El problema no es saberlo, es poder.
¿Qué son las adicciones?
Las adicciones suelen ser la forma en la que una persona intenta aliviar un malestar emocional que no sabe cómo gestionar de otra manera. Aunque durante un tiempo puedan proporcionar alivio, terminan generando dependencia, pérdida de control y un importante deterioro personal, familiar y social.
En consulta trabajo tanto con adicciones a sustancias —alcohol, cannabis, cocaína u otras drogas— como con adicciones comportamentales: el juego, las compras compulsivas, las nuevas tecnologías o determinadas relaciones afectivas.
¿Cómo es el tratamiento de una adicción?
Cada proceso terapéutico comienza comprendiendo qué función cumple esa conducta en tu vida. A partir de ahí trabajaremos para desarrollar nuevas herramientas de regulación emocional, fortalecer el autocontrol, prevenir recaídas y recuperar una vida más libre y satisfactoria.
No se trabaja desde el juicio ni desde la amenaza. Se trabaja entendiendo qué sostiene la conducta, qué la dispara y qué hueco viene a tapar, para poder llenar ese hueco de otra manera.
¿Trabajas también adicciones sin sustancia?
Sí. El juego, las compras compulsivas, el móvil y las nuevas tecnologías, o determinadas relaciones afectivas, funcionan con la misma lógica que una adicción a sustancias y se abordan con el mismo enfoque.
¿Te reconoces en esto? Escríbeme y lo vemos, sin compromiso.
Escribir por WhatsApp (abre en nueva ventana)¿Y si ya lo he intentado antes y he recaído?
La recaída forma parte del proceso en la mayoría de los casos, y no borra lo avanzado. De hecho, entender qué ocurrió antes de la recaída es una de las partes más útiles del trabajo terapéutico.
Quien tiene el problema es un familiar, no yo. ¿También podéis ayudar?
Sí, y es un servicio distinto: el acompañamiento a familiares de personas con adicciones. Está pensado para quien convive con el problema y necesita orientación para afrontarlo sin hundirse.
¿Cuánto dura el proceso?
Al inicio se recomienda que las sesiones sean semanales, porque esa continuidad es la que hace avanzar el proceso. Según vas adquiriendo herramientas pasan a quincenales y después mensuales, hasta terminar.
¿Cuánto cuesta el tratamiento de una adicción?
El primer paso es el más difícil
Escríbeme y me cuentas qué te está pasando. Valoramos juntas si puedo ayudarte, sin compromiso.